jueves, 11 de noviembre de 2010

Alejandro (10)


A estas alturas ya está pasando buen momento con el sacerdote.

Ojos en una fina línea mientras los globos oculares centelleaban humedecidos por el placer que acababa de recorrer cada una de las ramificaciones nerviosas a lo largo de su humanidad –que no era pequeña- miraba a su contraparte con fe ciega de que éste lo estuviese pasando tan bien como él mismo, no obstante, al ver su cuerpo tan ávido de contacto, incluso buscando que le rozara, como se encimaba sobre su torso y acariciaba sus costados. Vamos, que el hombre pelirrojo pensaba que el otro deseaba acariciarle el brazo y que debido a los músculos tensos terminaba por arañarle la piel, no le importó mucho que en esos movimientos lentos como fuertes se llevara rastros de su piel bajo las uñas. Acarició su frente con las mejillas, la nariz y lamió sus labios hasta llegar al cuello donde puso especial atención. Le gustaba, de la manera más impúdica, sucia y lasciva que pudiese haber creído. Tal vez debido a su origen casto o a su personalidad arrolladora, y que ahora se presentara tan entregado, incluso débil. A expensas de sus propios movimientos, de sus deseos más retorcidos.

Ahhh… si sólo pudiese besarlo, no, no debía ser tan mísero y pensar en cosas como esas cuando le tenía por completo, como un muñequito al que podía si quería arrancarle los brazos y ponérselos de piernas. Cuando sintió el cuerpo del otro arrastrarse por sus muslos una nueva oleada de placer invadió su ser, sus manos prestas cogieron esas nalgas y las apretaron como si desearan sacar cada una de las gotas de sangre de la carnosidad del delgado inquisidor. Una dentellada en su hombro dio para calmarle y luego rugió como animal antes de deslizar los dedos por la separación de sus nalgas hasta que los dedos terminaron cansados de dar masajes a la diminuta entrada que obviamente no tenía ni ideas de lo que se hacía con ella aparte de usarla como conducto de desahogo del cuerpo.

Resbaló la pesada lengua por su cuello largo como frágil antes de que los dedos cogiesen pequeñísimo pliego de piel en sus testículos, halara de él arrastrando el pene del rubio para que se frotara desinhibido contra su propia semi erección, claro, su pene ya comenzaba a perder la rigidez, aunque el tener al otro encimado y como una putita en busca de que le mancillaran hasta el alma le hacía pensar que pronto volvería a tener una nueva erección, tal vez mucho más dura y dolorosa que la antecesora.

Respiró caliente sobre ese torso en busca del diminuto pezón que parecía invitarlo a disfrutar de la delicadeza del cuerpo contiguo, empero compañero agotado de tanta complacencia fue en retroceso obligando a esas nalgas resbalar por la pierna hasta que la erección rozó como en un último beso la rodilla del gigantón – uhm… - caliente, necesitado, con el cuerpo sudoroso y perlado. Le miró como se movía, como avanzaba lento y trémulo sacudiendo las nalgas de un costado a otro y la verga entre los dedos a la vez que solicitaba de algo de bebida.

Paladeó la lengua en el interior de la boca como si rememorase los segundos anteriores y así se agarró firme los testículos para darse la porfía de la última caricia en su cuerpo.

Plantó la palma de la mano a uno de los costados del sillón para ponerse de pie y sin siquiera cubrir su cuerpo avanzó tras… las nalgas rojizas de su compañero, así se le acercó por la espalda para rozar con la cabeza de su pene entre las nalgas del más bajo mientras él ya dejaba correr su lengua espesa por los hombros del más joven. Encorvado como pudo para alcanzar ambas partes sin trastabillar o perder el equilibrio, prensó las nalgas del religioso para ver como su verga se paseaba entre esas ancas rebosantes en carnosidad. La saliva discurrió por las comisuras de los labios y no pudo evitar que la misma resbalara por el hombro del de pálida piel, que se deslizara por su espalda a modo de cimiente espeso y pegajoso.

Uno de los brazos alargó sin siquiera mirar mientras el cuerpo prensaba la pelvis adyacente contra el borde de la mesa. Tanteó por sobre el mantel dando vuelta alguna de las copas y platos, botellas, hasta hallar una que tuviese suficiente peso como para estimar llena. Separó su boca del cuello contrario para allegar la botella hasta sus fauces y descorcharla de manera bruta, tosca, así el vino resbaló por la piel de su invitado. Con la mano contraria tomó su mentón y vació un hilo fino sobre sus labios – Beba todo lo que desee su merced… - susurró, embriagado en el deseo de tener un cuerpo tan pulcro, tan pálido junto a él que era todo lo contrario.

El primer empujón de su verga contra esos muslos y ya que tenía las piernas inclinadas, no llegó a penetrar, el pene resbaló en descenso para pasar por entre las nalgas del más delgado, el vino en tanto ya se desbordaba de la boca del deseado.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Noche de amor ~


Dedicado a Kuroi Koneko *3*
Se suponía que era para el 24 de octubre pero soy una flojilda XD
Siento el atraso, espero que te guste
Junjou egoist (c) Shungiku Nakamura

- Nhg… - Apretó los ojos sintiendo como convulsionaba su cuerpo sobre el sofá. Saboreó la lengua que de pronto caía pesada sobre sus labios y le obligaba a entreabrirlos, ahogado empujó con poca fuerza la misma con el fin de poder tragar una bocanada de aire fresco que le pareció imposible debido a la cercanía de su pareja.

Orbes oceánicos le seguían de cerca, cada mueca y movimiento de cuerpo, cada respiración y jadeo – Hiro-san… - masculló entre besos que proporcionaba en todo el delgado cuello y pronto sintió el puñetazo a un lado de la mandíbula que le hizo caer del sillón.

El otro se halaba de la camiseta cubriéndose hasta los genitales con ella – ¡TE DIJE QUE NO ME MIRARAS! – ladró ofuscado, no le gustaba cuando Nowaki lo miraba en pleno coito, le hacía sentir tan vulnerable y él no era así. Se levantó sin más y se encaminó hasta el baño para encerrarse allí, pronto se sintió el agua correr.

Aún acariciando su mentón logró sentarse, un tanto mareado debido a que aún estaba demasiado excitado siquiera para saber qué pasaba. Por fin se levantó y fue corriendo a la puerta del baño – Hiro-san… - Masculló – Hiro-san, ábreme – su erección se rozaba de pronto con la puerta y su cuerpo se estremecía por completo – Por… por favor – susurró con las mejillas en tinta.

- ¡NUNCA!, ¡ERES UN PERVERTIDO! – Como si a él no le gustaran las cosas que el otro le hacía.

Los dedos se arrastraron por la madera y pronto la espalda se adhirió a ésta para resbalar hasta el suelo, allí quedó sentado acariciando su miembro mientras sentía el agua caer, de pronto le parecía oír como si el profesor estuviese jadeando – Hiro-san… te estoy escuchando, deja que yo lo haga por ti –. Entrecerró los ojos y presionó los dedos entorno a su miembro enhiesto sintiendo deliciosos escalofríos recorrer sus vértebras.

Pero el mayor ya lo había dicho, no saldría hasta que terminara de bañarse - … - no respondió a nada, estaba más concentrado en terminar lo que el otro no hizo por culpa de él mismo.

Y así pasaron los minutos. El menor se había ido a sentar al sillón y había encendido el televisor para permitirle al otro salir de su escondite, tampoco iba a estarlo obligando. Con el rostro reclinado sobre uno de los brazos del sillón estaba, con su rostro melancólico mirando una película a la que ni prestaba atención. De pronto vio pasar al otro con una toalla en la cabeza y ya con el pijama puesto – Hiro-san… - susurró.

Éste giró y le dedicó una mirada furibunda, a lo que el otro sólo pudo retroceder en el sillón y dejarlo hacer. Hiroki fue hasta la cocina, bebió un tazón de té verde y luego se fue a la cama sin decir nada más.

Tras una hora de permanecer ensimismado, le siguió… avanzando en silencio para no despertarle y luego, aún sin bañarse, se metió a la cama para acercársele. Besó su mejilla con sumo cuidado, como si se tratara de una frágil figurita de cristal, porque eso era para él… lo más preciado que tenía.

Aún cuando Hiroki fuese rudo sabía que lo amaba con la misma intensidad que él.

Lo arropó y quedó de costado mientras lo miraba en silencio.

- Te dije que no me miraras… -

- Lo siento -

El mayor hizo una mueca de disgusto mas su mano hizo presa de los dedos de su compañero y lo obligó a abrazarlo antes de darle un beso en la mejilla buscando lentamente hasta hallar sus labios.

Después de todo, no estaba tan mal, no si es que era Nowaki el que lo miraba.

domingo, 24 de octubre de 2010

Eros


Eros (c) Me [Todolujurioso, Sakuma-san]

miércoles, 20 de octubre de 2010

Love song


Ryuichi Sakuma (c) Maki Murakami
Art (c) Me

domingo, 17 de octubre de 2010

Thunder-Kike


Enrique (c) me
Thundercats (c)Ted Wolf


Para la letra del mes "T" del grupo de Manself-Femself de DA, mi versión de Thundercat de Enrique y su gata Luna Pirula xD [ki-Cat y Lnarf] x'D

Nueva técnica de coloreado, todo gracias a Cris. Se ha dado el tiempo de explicarme cosas básicas en el photoshop, ya todos deben notar que yo no soy muy buena usando ese programa, pero ella se ha tomado unos cuantos minutos para enseñarme *-* Muchas gracias Cris, eres buena onda conmigo siempre u3u

martes, 12 de octubre de 2010

Amigos



El viento, mero acompañante de las siluetas que enfrentadas esa noche de nubes espesas se observaban en silencio. El tumulto de pestañas se abanicaba de vez en cuando, sólo para quitar las diminutas gotas de lluvia que en despilfarro recorrían todo su cuerpo.

El otro, de melena larga sobre la rama de un árbol yacía, en completa apatía.

He allí los dos en composición tenebrosa, como manchas a punto de ser borradas por la tempestad, plática silenciosa mas nunca exenta de significado.

La voz de uno entonces pareció silbar entre el rugir de las olas del viento – Por favor, no me conviertas de nuevo en un simple amigo –

– . . . – Como era de esperar el silencio fue lo único recibido.

viernes, 8 de octubre de 2010

Under the black hood

Sakuma Ryuichi (c) Maki Murakami
Art (c) me [NowakiSakuma, Edain, Todolujurioso)




It's all about you
~ my butterfly ~







miércoles, 6 de octubre de 2010

Reconciliación


Raúl Hardkopf x Daisuke Müller

Raúl Hardkopf (c) me [NowakiSakuma, Edain, Todolujurioso]
Daisuke Müller (c) Sakuma Pandora



Dibujo de mi equino favorito *///* Raúl Hardkpf y su amado Daisuke Müller.

La reconciliación es dulce~


Así dan ganas de pelearse.

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