
Ven a mi mundo, yo te voy a invitar. No le cuentes a nadie lo que traje del más allá.
Una puerta donde sólo entran personas sin cargas superfluas.
Y allí haremos realidad nuestros sueños.
En ese lugar las personas son plaga, terminan sus días en trampas de cazadores furtivos, quienes venden sus pieles para hacernos abrigos.
¿Lo puedes creer?
¿No?
¿Tienes miedo?
Me gustaría tomar tu mano y llevarte conmigo, me gustaría mostrarte lo divino, sólo debemos cruzar el portal y te daré todo lo que has pedido.