jueves, 16 de junio de 2011

Miranda



Sus ojos se movieron entre la maleza buscando la dirección de aquella voz – Capitán… – logró susurrar y vio como el sujeto escalaba el árbol como una verdadera ardilla, tan rápido que no pudo hacer nada por evitarlo, de hecho, no tenía fuerzas para hacerlo, el que le hubiese dañado un brazo no ayudaba mucho en todo aquello.

Tenía que aprovechar para escapar, no tenía otra alternativa, ese moreno la mataría pronto y si Hamse se daba cuenta de que había fallado en su misión, la mataría, tenía que llegar por su propia cuenta al barco, antes de que el capitán se diera cuenta de su condición, debía curarse para continuar trabajando como lo hacían los hombres, sino sería comida para los tiburones.

Unos cuantos pasos dio y giró para mirar atrás, estaba siendo cobarde y eso le revolvió el estómago, cuándo habríase visto ella escapando como una rata cualquiera, se inclinó para sacar una pistola de su bota y alzó su mano sana para apuntar hacia el individuo que estaba atento a la aparición de su jefe, sin mediar palabra alguna lanzó tres disparos haciendo que el “pajarito” cayera con ambas piernas heridas, imposibilitado de levantarse del suelo, corrió tan rápido como pudo con el fin de pisar sus manos obligándolo a soltar sus armas y las pateó lejos de él.

Luego, la planta de su bota cayó sobre su cuello – No pretendas meter más gente al baile… que esta pieza la tienes conmigo pobre diablo! – se agachó para coger los puñales que tenía el otro entre sus ropas y con ellas estacó las manos de Rashid en el suelo, atravesando sus palmas imposibilitándole el movimiento.

1 comentario:

Rossiel Black dijo...

Como siempre yo pienso y siento que tus escritos son los mejores ctp. Oye, wea, no publicaste nah el 27 poh en adictos a la escritura, rancia, y yo esperando con ansias tu escrito pa dejarte un orgasmo. Fea qlia, escribe ctm, no te dejes estar.

Chuala!!! y mi esposa te manda saludos y que se la chupí tb!! XDDDDDDDDD

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