jueves, 11 de noviembre de 2010

Arsenio (3)


Creo que he escrito harto últimamente x'D


Sólo vio como poco a poco la imagen en rojo sangre de Shane se iba apagando, ¿era él que se estaba quedando inconsciente o era el humano que perdía la vida?, no importa, ya no veía… de hecho, no sentía. No sintió que el otro se aproximara, tampoco que le tocara el cuerpo. En el suelo permaneció suficiente tiempo como para que el castaño saliera del edificio y luego… nada, oscuridad.

Y las voces y choques eléctricos se sucedieron pero a nivel mental, cortocircuitos algunos llamarían pero no, sólo eran ellos, los hermanos Baltaki en discusión. Hacía mucho que no se encontraban cara a cara, desde el momento de la concepción dentro de los laboratorios, cuando las personalidades luchaban por el liderazgo, claro… nadie pensó que la personalidad animal intentase apoderarse de la humana y he allí donde la concatenación tuvo una leve fisura en la cual la personalidad se dividió y comenzaron a desarrollarse en caminos diferentes para la mala suerte del cuerpo en que convivían.

Los ojos abrió lentamente, todo estaba en silencio, silencio que de pronto le pareció extraño y buscó sentarse, pero no pudo lograrlo. Los músculos los tenía tensos, agarrotados; por lo que tuvo que hacer mayor esfuerzo en buscar una postura más cómoda con el fin de relajarse.

Una vez más el pacífico reinaba en el cuerpo artificial y el animal quedaba relegado a la mente, donde le mantenía prisionero hasta que él terminaba por agotar sus reservas energéticas. Pues claro… Brönte salía muy pocas veces y en esas salidas ocupaba mucha energía intentando gobernar lo que no podía entonces se debilitaba más de lo esperado, por lo cual, Arsenio volvía a tomar la situación en sus manos.

Tardó algunos minutos en poder sentarse y para cuando logró sentarse, ya sintió las sirenas de los vehículos fiscales en todo el área circundante. Temió, temió nuevamente por su vida, él no tenía la culpa de que el otro hiciera destrozos, él se comportaba como debía y aún así, siempre terminaba siendo quien recibiera los castigos por los crímenes ajenos.

Pues esta vez… no!

Cogió un puñado de ropa y su sistema de visión para así subir corriendo por las escaleras con el fin de llegar a la azotea, y cuando abrió la puerta, el viento le empujó al interior por suerte, pues una cascada de balas casi demolió la parte alta del edificio departamental y así fue como cayó rodando escaleras abajo, ya sintiendo las botas de los uniformados que venían en su búsqueda – ¿Qué hacer… qué hacer? – se repetía nervioso, hacerse el inconsciente no valdría de mucho, ya sentía las agujas traspasando su piel, la manera en que sin siquiera una gota de anestesia dividían su carne con escalpelos y le estudiaban como a un cordero en la carnicería. Tembló, cerró los ojos y se lanzó por una ventana pequeña para caer entre las copas de los árboles que bordeaban el complejo departamental.

Allí se quedó, con algunas costillas rotas agarrado a unas ramas para deslizarse como pudo entre las mismas con el fin de pasar desapercibido – Aghh… – uno de sus brazos quebrado y el hueso que había traspasado la carne. Respiró hondo antes de soltarse y dejarse caer al suelo.

Con un trozo de tela se cubrió de mala forma el cabello y se echó a correr en la oscuridad a pesar de la desnudez, sí… gracias a su tono de piel no se le hacía tan difícil esconderse, sólo que la lluvia de balas volvían a cernirse sobre sus espaldas.

1 comentario:

Astrid dijo...

waaa preciosoo *w* soy fan tuya y de tus dibujos de sakuma'samaa eres genialll x3

te afilie a mi blog, te visitare segudi me gusta como escribes <3 este es el mio http://reflexiones-de-una-sonadora.blogspot.com/ al menos el personal XDD

te dejo aww sigo diciendo q escribes genial x33 besoos bye!

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